Nos moriremos todos
Nos moriremos todos, pero nuestras obras permanecerán.
Nos moriremos todos, pero nuestras obras permanecerán.
Ningún crÃtico es más capaz que yo de percibir claramente la desproporción que existe entre los problemas y la solución que les aporto.
¡Menudo progreso hemos logrado! En la Edad Media, me hubieran quemado. Ahora les basta con quemar mis libros.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
Los sentimientos de amor y temor de Dios no tienen su origen en Dios, sino en los seres humanos. Son sentimientos de frustración dirigidos por el hombre a un ser imaginario que pretende que sea su padre.
Llamamos perversa a una práctica sexual cuando se ha renunciado a la meta de la reproducción y se persigue la ganancia del placer como meta autónoma.
Las primeras mociones de la sexualidad aparecen en el lactante.
La transposición asà cumplida del libido de objeto en libido narcisista conlleva manifiestamente, una resignación de las metas sexuales, una desexualización y, por lo tanto, una suerte de sublimación.
La tensión entre las exigencias de la conciencia moral y las operaciones del yo es sentida como sentimiento de culpa.
La represión se contrapone al yo, y se plantea la tarea de cancelar las resistencias que el yo exterioriza a ocuparse de lo reprimido.