El genio se compone del dos por ciento de talento y del noventa y ocho por ciento de perseverante aplicación.
El genio se compone del dos por ciento de talento y del noventa y ocho por ciento de perseverante aplicación.
Todos quieren la paz, y para asegurarla, fabrican más armas que nunca.
Si no quieres ser desgraciado trata a las catástrofes como a molestias, pero de ninguna manera a las molestias como a catástrofes.
Feliz el que reconoce a tiempo que sus deseos no van de acuerdo con sus facultades.
Aquel hombre que pierde la honra por el negocio, pierde el negocio y la honra.
El día peor empleado es aquél en que no se ha reído
No tenía miedo a las dificultades: lo que la asustaba era la obligación de tener que escoger un camino. Escoger un camino significaba abandonar otros.
Un hombre debe vivir cerca de sus superiores como cerca del fuego: ni tan cerca que se queme ni tan lejos que se hiele.
El problema de nuestra época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles sino importantes.
Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.